Hola chicas... os quiero enseñar esta servilleta, que para mí es un tanto especial...
Se me ocurren mil cosas para hacer con ella (bueno, tantas como mil, ¡NO!, para exagerada YO, jeje... pero si unas cuántas )... lo que pasa es que me da mucha pena recortarla, ahora veréis el porqué...

Para ser sincera, la compré por que traía esta taza que he redondeado con verde... resulta que era muy familiar para mí... os las enseño...
Es un juego de café de auténtica porcelana china que lleva en la casa de mis padres toda la vida y da miedo hasta tocarlas, porque son tan delicadas que casi se cascan con el viento. El juego estaba compuesto por el azucarero, la lechera (que está en la foto), seis tazas con sus platitos (de las que sólo han sobrevivido dos) y la tetera... pero como el tiempo pasa por todas las cosas, sólo ha quedado lo que véis en la foto...
Lo curioso y bonito de las tazas es que a trasluz se ve la imagen de una china en el fondo. Como anécdota, recuerdo que cuando mi sobrina la mayor era pequeña (este año cumple los 17), mi madre y mi cuñada hacían que se bebiera el té en esa taza diciéndole que tenía que bebérselo todo para que la china saliese... Eso mismo hacía mi madre conmigo cuando yo era pequeña...
El origen de las tazas son de cuando mis padres emigraron a Alemania, le tocó a mi madre en una feria de un pueblo cercano a Mühlacker (que es donde vivían) y de esto hace la módica cantidad de 46 años... ¡¡Eso es ná!!, jeje...
Ahora, después de mucho insistir, han pasado a mi poder y os puedo asegurar que para mí es el tesoro más preciado de mi casa...









